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Samarkand Uzbekistan
Samarkand

Uzbekistán apareció por primera vez en nuestro radar luego de haber encontrado algunas personas que habían pasado por el país y haber conocido gente de la región. Comenzamos a buscar más información del país y rápidamente quisimos saber todo sobre él. No solo las fotos de sus construcciones maravillosas llenas de azul, sino que también su historia, religión, hermosas personas y comida llamaron nuestra atención.

Un año después de que el país pasara a formar parte de nuestro “bucket list”, pisamos suelo uzbeko. Las mismas cosas que nos habían inspirado a llegar hasta acá, se transformaron en nuestro real motivo del viaje. Un país lleno de cultura y tradiciones, lleno de colores e historia. ¡Acá les contamos los principales motivos porque deben visitar Uzbekistán ahora ya!

¡Una vez tengas tu visa es fácil entrar!

El año 2018 se abrieron definitivamente las puertas al turismo. Si bien relativamente muchas personas habían entrado al país los últimos 5 años, hasta el 2017 hubo mucho control policial y no era tan fácil entrar al país como lo es ahora. Cuando pasabas por policía internacional, la policía podía revisar tus libros para que no entraras al país con nada de contenido religioso ni político, podían revisar también fotos de la cámara fotográfica y del teléfono y también medicamentos que pudieras llevar contigo.

Es un país que por años estuvo cerrado al turismo y hoy abre sus puertas a todos los turistas quienes quieran visitar este hermoso país. Hoy, la entrada al país es rápida y tranquila. Cuando nosotros entramos al país, los policías nos saludaron amablemente y nos dijeron que pasáramos directo a la salida, sin tener que pasar nuestros bolsos por rayos X. Nos sorprendimos ya que habíamos leído en algunos blogs que la revisión era muy minuciosa y nosotros aprovechamos de botar medicamentos la noche anterior y revisar nuestro iPad para ver si teníamos algún contenido prohibido para ellos.

Sigue siendo un país muy auténtico.

Algo bueno de que haya estado cerrado al turismo, es que sus tradiciones y cultura se han mantenido casi intactos a través de los años. Parar en los bazares del país o en una estación de trenes, te lleva en un viaje hacia el pasado. Vas a ver muchas mujeres con largos y coloridos vestidos, cubriendo su cabeza con un pañuelo colorido amarrado y los hombres usando Taqiyah (es un pequeño gorro que solo usan los hombres y tiene motivos religiosos). Los bazares son súper tradicionales y nada turísticos. Son bazares donde los locales van a hacer sus compras del día a día. Venden dulces locales, frutas, verduras, especias, ropa, panes, esfihas, etc. Algunos hasta te van a invitar a probar sus productos.

Su gente es amable y hermosa.

Además de mantener toda la tradición en su día a día y ser un pueblo auténtico, son una cultura hospitalaria, amable y generosa. En diversas ocasiones nos ofrecieron comida de la nada en un lugar público o nos invitaron a sus casas a comer. Te ofrecen comida por que para ellos es normal ofrecer y compartir y cuando ellos te abren las puertas de sus casas, te dicen el honor que es para ellos recibirte. Es una de las grandiosas herencias de la religión musulmana, la hospitalidad y generosidad.

Su comida es deliciosa.

Si bien muchos de sus platos son similares a los de la región, a Kyrgyzstán y Kazakstán, como, por ejemplo, los dumplings rellenos de cordero, el lagman (noodles), leche de yegua fermentada, yogurt, plov (arroz), etc., Uzbekistán tiene la sazón del medio oriente y Turquía. Una de las herencias más marcadas que recibieron de la región (medio oriente y turcos) son la belleza de la gente, la música y su deliciosa comida. Platos como kebab, pan amasado, quesos blancos y baklava, ¡no te los puedes perder en tu paso por el país!

Plov
Plov

Su larga e interesante historia

Es un país con miles de años de historia y personajes ilustres como Alejandro Magno, Gengis Khan y Kusam Ibn Abbas llegaron con sus ejércitos para conquistar el preciado y estratégico país de Uzbekistán. Éste tenia un valor importante por ser parte de la ruta de la seda y lugar donde comerciantes desde China, Europa y medio oriente llegaban para intercambiar sus mercancías. No solo ellos tenían en la mira al país, si no que también el imperio turco, los persas y árabes. Además de esto, es un país que formó parte de la unión soviética la cual influyó en su idioma y estilos de vida. Si bien Uzbekistán es un país musulmán moderno, antiguamente las mujeres solían cubrir sus rostros por completo y no tenían el hábito de trabajar. Luego tras la influencia de la unión soviética, mujeres y hombres cambiaron sus hábitos y estilos de vida y hoy las mujeres tienen mayor libertad a través de la religión y cultura.

Su hermosa arquitectura

Sus ciudades turísticas como Samarcanda, Bukhara y Khiva tienen una belleza particular debido a su arquitectura y detallados diseños. Estas son ciudades de cientos de años de vida y por ella han pasado invasiones, guerras y terremotos lo que ha hecho con que sus edificios se destruyan total o parcialmente. Las majestuosas fachadas de las madrazas, mezquitas, mausoleos y torres han sido herencia del imperio persa, mas bien, del imperio Timúrida quienes gobernaron en los años 1336-1405 luego de que vencieran ante el imperio mongol y lograran su retirada del país. El imperio persa dejó grandes huellas en lo que hoy es Uzbekistán. Turistas se acercan a ver sus inmensas y hermosas edificaciones repletos de color y detalles de azulejos.

Para algunas personas la reconstrucción que la unión soviética y el posterior gobierno de Uzbekistán ha hecho puede resultar muy nueva y hasta un poco falsa. Quizá muchos turistas esperan encontrarse con el desgaste de los años en sus fachadas o quizá encontrarse algo similar a Petra, pero no es así. Uzbekistán ha reconstruido casi en su totalidad los edificios que el imperio Timúrida dejó. Y por ejemplo en Samarcanda los azulejos están como nuevos, brillantes y aun muy coloridos. Pero si no fuera así ya estarían muy deteriorados y casi destruidos los edificios, tras el terremoto ocurrido en Samarcanda a fines del 1800.

Otra particularidad de su arquitectura es que si caminas por las calles de Bukhara o Khiva, te vas a sentir como en una película antigua del medio oriente. No solo las azules madrazas y mezquitas se toman el escenario, si no que también las construcciones de color tierra estilo “ciudad del desierto” tienen su protagonismo. Hoy hay muchos sitios del país protegidos por la UNESCO.

Es un país seguro

Te vas a dar cuenta en tu viaje por Uzbekistán que no te vas a sentir inseguro en ningún momento siempre y cuando visites los lugares turísticos. Cuando nos subimos al primer tren en Uzbekistán con Tiago, en nuestra pieza nos acompañaban dos hombres. Ellos muy amables nos saludaron y luego se fueron a caminar por el vagón. Uno de ellos ha dejado fajos de billetes sobre la cama esparcidos y bien visibles. Ahí nos dimos cuenta de que las personas locales confían una de otras y no tienen la necesidad de poner todo bajo cuatro llaves.

Si quieren salirse de la ruta turística tengan cuidado con algunas zonas de riesgo las cuales deben ser evitadas. Las provincias de Osh y Jalal-Abad, valle de Fergana y la ciudad de Andizan y, en general, las zonas fronterizas, especialmente con Afganistán y Kirguistán debieran evitarse. Grupos armados, operan en el valle de Fergana, al este del país, en la región fronteriza con Kirguistán y Tayikistán. No es aconsejable visitar esa región.

No hay muchos turistas

Como dije en el primer punto, Uzbekistán es un país que recién abrió la puerta ancha al turismo y es por esto por lo que cada lugar que visites vas a ver algunos turistas locales y unos pocos, muy pocos turistas extranjeros. Es un país ideal para sacar fotos sin gente, para dar un paseo tranquilo y para que las personas aún sientan curiosidad por saber de donde eres.

Khiva

Su artesanía es única.

No solo en los bazares, sino que también en las calles vas a encontrar títeres, pañuelos de seda de todos colores, platos del mismo estilo colorido que los azulejos de Uzbekistán, pinturas y toda la artesanía local.

Artesania
Artesania

Es fácil viajar por el país.

Si bien muchos de los trenes son súper antiguos como los de Mongolia, el sistema de trenes funciona bastante bien. Te puedes mover sin problema entre las ciudades principales y los trenes son súper puntuales. Además de esto, hay una empresa maravillosa (Caravanistan) que te gestiona todo y tiene muchísima información de Uzbekistán y Asia central. Ellos te cobran una pequeña tasa por comprar tus pasajes y despacharlos al primer hotel donde te hospedes en el país. Ellos cuentan con tours y gestionan la carta de invitación por ti. Viajar por Uzbekistán no va a ser más fácil que esto.

Tren
Tren

Es un país barato

Si bien los hoteles no cuentan con el maravilloso estándar precio calidad y alta oferta de Bali, puedes encontrar buenos hoteles y a un buen precio. Hoteles limpios, generalmente con un desayuno excelente y buena atención. ¡Su comida no se queda atrás! Si comes en un restaurante turístico puede que te gastes US$15.00 para dos personas, pero si comes en un restaurante donde comen los locales (fáciles de encontrar) entonces puede que una comida para 2 personas salga unos US$5.00. La entrada a las madrazas, mausoleos y mezquitas varían alrededor de US$8.00 y US$4.00 aproximadamente. Los taxis del hotel a las estaciones de trenes o viceversa, nos han salido menos de US$5.00 y en algunas ocasiones las distancias eran bien grandes.

Es un país limpio.

Los estándares de limpieza los vimos en las calles, en los hoteles y restaurantes. Esto te da seguridad a la hora de comer tranquilo y sin preocupaciones en un restaurant local y alivio al ver tu pieza de hotel como nueva.

Khiva
Khiva

Si luego de haber leído este post Uzbekistán también pasó a formar parte de tu radar viajero, entonces no tengas duda alguna que si lo que buscas es cultura, tradición e historia, lo encontrarás allá y con creces.

Tags : AsiabackpackingcentralasiaTravellinguzbekistanviajes

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