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Tren

Después de ver pasajes desde Beijing a Ulaanbaatar y revisar todas las opciones que teníamos para llegar a Mongolia, con Magda decidimos darnos la vuelta larga y pagar menos por ese trayecto. Estábamos en temporada alta en China y Mongolia y teníamos mucho tiempo a favor para poder decidir que camino tomar para llegar a la capital. Los vuelos eran carísimos y el tren directo no hacía mucha diferencia para nuestros bolsillos, así que decidimos viajar desde Hohhot, que era donde estábamos tramitando la visa para Mongolia y hacer todo por tierra, alternando tren y auto para cruzar la frontera. No hay muchos pasos fronterizos entre China y Mongolia, así que debíamos aprovechar el más cercano que estaba a unas 6 horas en tren desde Hohhot. El camino que tomamos no fue el más fácil y directo, pero nos permitió conocer las ciudades que están en la frontera y experienciar el paso fronterizo entre esos dos países gastando menos de U$50,00 por persona.

Parte 1: Erlian a Zamyn Üüd

Dejamos para comprar el ticket de tren de Hohhot a Erlian para el mismo día en que viajábamos, así que no fue una sorpresa cuando la señora que nos atendió, una china no muy simpática, nos dijo que de hard sleepers solo quedaban los de más arriba. Por un lado era bueno, ya que son los más baratos de esta categoría, pero a su vez leímos que eran los más incomodos. Después de hacer hora en la ciudad, llegamos a la estación de tren, que como toda estación de tren china es muy grande y parece más a un casino de Las Vegas que a una estación de tren.

Hard sleeper
Espacio para maletas

Por nuestro billete y la información en pantalla sabíamos que nuestra puerta era la 4. Faltando unos 15 minutos para la hora de salida, nos hicieron pasar a la plataforma, después de haber revisado nuestros tickets. Cuando llegó el tren, que ya venía con pasajeros, tuvimos que ir preguntando hasta encontrar cuál era nuestro carro/vagón, ya que la numeración no estaba muy clara. Llegamos a nuestra cabina mirando los números que indicaban las literas, que en hard sleepers son 6 en total, en dos filas de 3 y con una mini mesa entre medio. A la primera vista no vimos donde guardar las mochilas, que pesaban más de 20kg, pero nuestro compañero de cabina, un señor chino de unos 50 años nos dijo que las debiéramos guardar arriba y nos ayudó a acomodarlas.

Hard sleeper
Claustrofobia?

En las paredes hay una pieza de plástico que sirve para apoyar los pies y subir hasta la última cama. Al principio me costó un poco acomodarme por mis 1,87m y por estar sentado en la cama, pero la verdad es que una vez te acuestas llega a ser bien cómodo. En la cama había 1 cojín, 1 plumón y una pequeña lámpara de lectura personal. Algunos minutos después de habernos acomodado, una funcionaria del tren nos pidió los tickets y los cambió por unas tarjetas de plástico que hasta ahora no tenemos idea para qué sirven. Unos 15 minutos después se apagaron las luces, así que pusimos el despertador para las 06h40 y tratamos de descansar.

No hizo falta que sonara el despertador en la mañana siguiente, ya que a las 06h00 nuestros compañeros de cabina ya estaban despiertos y haciendo bastante ruido. A las 06h15, la misma persona que nos había cambiado los tickets por las tarjetas fue a cambiarlas nuevamente, así que empezó a tirar el plumón de Magda desde abajo como que diciendo “Despierta!!!”. Les pasé las tarjetas que estaban en mi bolsillo mientras que Magda intentaba entender qué estaba pasando. Algunos minutos pasado las 06h30 llegamos a la estación de Erlian. Había una delgada y fría llovizna y la temperatura alrededor de 20C, mucho más agradable que los 30 grados que nos había tocado antes. La primera parte de la travesía estaba lista! ahora nos faltaba cruzar la frontera China-Mongolia y tomar el tren hacia Ulaanbaatar, pero no antes de desayunar.

4x4
4×4 ruso

Al salir de la estación, caminamos alrededor de 20 minutos dirección a la plaza principal, en donde teníamos que tomar el transporte hacia el lado mongol de la frontera, a la pequeña ciudad de Zamyn Üüd. En el camino paramos en un KFC y comimos un desayuno “normal”o mas bien, lo único occidental de desayuno que puedes encontrar en el sector. Además, es el único lugar donde puedes obtener internet gratis. Al llegar a la plaza, vimos los auto 4×4 estacionados y apenas nos acercamos nos ofrecieron transporte a un precio mucho más alto que lo que habíamos visto en internet, entre 80CNY a 100CNY, mientras que nosotros queríamos pagar CNY50. Después de mucho negociar, junto con una pareja de franceses, logramos pagar CNY60 por persona y nos fuimos en una van apretados con 8 personas más. Unos 15 minutos después, un gran arco iris cruzando la carretera nos indicaba que habíamos llegado a la frontera china. Nos bajamos del auto sin maletas para hacer los trámites de salida de China. Ingresamos al edificio y seguimos todas las personas en la fila.

Stamp
Pasaporte estampado!

Unos veinte minutos después, ya estábamos con nuestro pasaportes estampados y camino al auto nuevamente, que ya había pasado la inspección y nos esperaba con las puertas abiertas. Después de no más de 5 minutos en el auto, llegamos a la  frontera de Mongolia, en donde ahora sí nos bajamos con las mochilas, aunque ni las hayan revisado después. Llenamos el formulario de entrada y unos quince minutos después ya estábamos de vuelta al auto con las mochilas y el pasaporte estampado con la entrada a Mongolia.

El chofer tardó unos 10 minutos más en pasar el control y seguimos viaje hacia Zamyn Üüd. No tardamos más que 15 minutos en llegar a la plaza principal de la pequeña ciudad en Mongolia. Pagamos lo acordado al chofer y fuimos a comprar  nuestros pasajes de tren a Ulaanbaatar.

Al llegar a la estación  y para nuestra sorpresa, no había ningún cajero automático, así que tuvimos que buscar fuera de la estación otro banco para poder sacar plata para pagar nuestros pasajes ya que tampoco aceptaban tarjeta de crédito. Por suerte pudimos pagar nuestros tickets con plata china. Compramos los dos tickets usando la palabra clave “Kupe”, que significa algo como lo equivalente a la clase sleeper de los trenes chinos. Los tickets nos costaron CNY 206 cada y ahora solo teníamos que esperar 8 horas hasta la hora de partida. Aprovechamos para desayunar/almorzar  en un restaurante local con la pareja de franceses que nos acompañaba ese día.

Goulash
Goulash

Nuestro menú: goulash con arroz y ensalada de zanahoria, un jugo de pasas y una especie de panqueque de carne medio aceitoso. Lo más sorprendente fue constatar que los supermercados de este minúsculo pueblo mongol tenía más opciones de productos internacionales que las tiendas o supermercados en China. Hasta bono bones argentinos encontramos! Como nos habían sugerido, compramos una botellita de vodka para acompañar la comida en Mongolia cuando fuera necesario para matar las bacterias, cosa que no necesitamos en todo el tour, hasta el final después de tomar leche de yegua fermentada.

Ahora ya estábamos listos para viajar a UB! Solo nos faltaba esperar unas 4 horas más.

Parte 2:  De Zamyn Üüd a Ulaanbaatar

Tren
Tren

Finalmente llegó el momento de subir al tren, que era exactamente como lo habíamos imaginado, un tren antiguo con apariencia soviética, era como entrar a un tren en los años 70. Entramos con nuestra mochilas, que casi no cabían en el pasillo del tren y nos dirigimos a nuestra cabina, que tenía dos literas, una de cada lado y una mesita al centro, pero que nos dio la impresión de ser igual de apretada que la hard sleeper de China. Acomodamos las mochilas y nuestras cosas y nos preparamos para las 14 horas de viajen hasta UB. Como el trayecto tiene 700km, nos imaginamos que el tren se movía lentamente y que además iría a hacer una que otra parada en el camino. Al final resultó que eran ambas opciones! Por lo menos el tren era lo suficiente cómodo. Las mochilas iban acomodadas arriba de las literas, así como en los trenes chinos, y había un juego de sábanas limpias, un plumón para el frío de la noche y una pequeña repisa en cada cama para guardar algo. El tren no tenía aire acondicionado, pero se podía abrir una pequeña ventana que, con el movimiento del tren, era suficiente para dejar el ambiente agradable, además de permitir sacar fotos!

Algunos minutos después que el tren empezara su marcha, ya podíamos ver los típicos paisajes mongoles, extensos campos verdes con uno que otro ger y algunos caballos y camellos pastando. El atardecer fue un espectáculo, además nos hizo sentir bienvenidos a Mongolia! Era chistoso porque a cada par de minutos me preguntaba, Chinggis Khan habrá cabalgado por aquí? (como gran fan de la serie marco polo).

Vodka
Chinggis Vodka

Creo que todavía tenía mucha influencia de Marco Polo en la cabeza. Con la llegada de la noche, pudimos ver un lindo cielo estrellado que hacía tiempo no veíamos mientras tomábamos un poco del vodka con jugo y nos poníamos al día con nuestra serie, House of Cards. Al parecer no se puede tomar alcohol en los trenes mongoles, porque un policía local se nos acercó y nos pidió que guardáramos la botella.
De cena ocupamos el agua caliente del tren para comer unos noodles que habíamos comprado en Zamyn Üüd, tal como lo hacen los locales. También existe la opción de comprar comida en el mismo tren, pero es algo más cara y la verdad es que no se veía tan apetitosa. Lo mejor de todo es que te regalan 6 sachets de café brasileño. 🙂

Magda no tuvo problemas en dormir, mientras que para mi fue un poco más complicado ya que no podía estirar las piernas por completo, a menos que pusiera el pié para fuera de la ventana, lo que no era una opción. Además, justo de mi lado de la cabina entraba mucho viento por la ventana, pero al final me quedé dormido y cuando me desperté el sol ya entraba por la ventana y estábamos llegando a UB. El tren hizo una que otra parada en el medio de la noche, pero nada que pudiera afectar el sueño de Magda.

En las afueras de UB pudimos ver lo que me imagino que eran antiguos nómadas y que ahora tienen un terreno cercado con su ger y algunos animales. Nos bajamos en la estación de UB, que nos dio la impresión de aún tener mucha influencia soviética, principalmente en su arquitectura y en los posters pegados en la pared. Lo que sí nos provocó mucha alegría fue poder ver baños limpios nuevamente y encontrarnos con gente linda que nos sonreía en la calle mientras nos miraban con curiosidad. La temperatura era super agradable, rondando los 20C, así que caminamos a un café cerca de la estación para conectarnos a internet y ver a donde quedaba nuestro hostal, ya que nos habíamos olvidado de hacerlo antes. Pero nuestra misión estaba cumplida! Habíamos cruzado la frontera desde China a Mongolia por menos de U$50,00.

En los próximos posts les contaremos cómo escogimos nuestro tour de 9 días en el desierto de Gobi y Central Mongolia y el detalle de cada día.

Tags : budgetChinamongoliatipsTravellingTren
Tiago

The author Tiago

Consultor CRM en los últimos 10 años y ahora Backpacker. Apasionado por el futbol, la cocina y los viajes.

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