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Orkhon valley

Día 7: Sobredosis de Airaaaaag!

Partimos muy temprano ese día ya que teníamos mucho camino por recorrer para llegar a Orhon valley, así que los que quedábamos en el grupo tomamos rumbo al valle.

Magda x Airag
Magda x Airag

En el camino el auto comenzó a dar problemas, cosa que es muy común en Mongolia, ya que las gran parte de los caminos aún son de tierra. Así que paramos en la casa de una familia nómade donde vivían una señora y sus dos hijos. Como siempre lo hacen, nos invitaron a pasar a su ger y a tomar airag. Como ya sabíamos que es mala educación decir que no a un mongol, ahí estábamos con Tiago tragando el airag y poniendo cara de mmmm delicioso!

Para escapar de manera educada, agradecí y seguí a los niños, a una adolescente con su hermano pequeño de unos 2 años. Y como para variar aproveché la oportunidad para sacar retratos y pregunté si podía hacerlo y ellos inmediatamente dijeron que sí y tímidamente se reían al posar/ jugar con las fotos. Mientras yo estaba afuera compartiendo con los chicos, ahí estaba Tiago tomándose un bowl entero de airag! Idre le había pasado el bowl en sus mano, alentándolo a tomar todo y Tiago para no ser descortés lo tomó. Él medio descompuesto sentado en el suelo y siendo captado por las miradas del resto del grupo, no le quedó de otra que comer yougurt deshidratado para pasar el sabor del ácido y fermentado airag.

Mongolian nomad kid

Para continuar camino, nos despedimos de otra generosa familia nómade. Ese día paramos unas cuantas veces para que Idre pudiera revisar el auto. La siguiente parada fue en un restaurante con un par de mesas y de comida local obviamente. En la entrada había un letrero con una calavera de animal indicando en dirección había el restaurante y alrededor de éste habían algunos ger donde vivían algunas familias.

En el estacionamiento habían algunos autos y alrededor de ellos, había una familia local, riendo y disfrutando sacando fotos. Era un hombre y unas 8 mujeres que lo acompañaban y un niño pequeño. El señor que manejaba, de unos 50 años o más, me pidió que le sacara una foto en pose “sexy”, con su polera transparente, mientras que las mujeres que lo acompañaban se reían disfrutando con su show. Nos comenzaron a conversar, se sacaban fotos con nosotros y nos pedían que sacáramos fotos de ellos todo entre risas y mucho desorden. Empezamos a notar que estaban medio pasados de copas y con olor a fermentado! mmmm ya reconocimos ese olor. Cuando en eso vemos a nuestro amigo sacando un enorme bidón oh-oh era airag!!!!! Obviamente nos ofrecieron, así que todo de nuevo, lo que esta vez fue aún más difícil escapar de la situación. Aceptamos rápidamente la invitación de la familia local, para salir del paso rápidamente porque sabíamos nos iban a insistir un poquito más. Cada uno tomamos un bowl de airag con caras de estómago revuelto. Le ofrecieron primero a Tiago por la tradición de que el hombre debe tomar primero, luego a mi y al resto del grupo. Lo tragamos rápidamente, 1. porque no queríamos sentir nuevamente ese sabor y 2. porque había una señora que empujaba el bowl para que lo tomáramos al seco. Listo! lo tomamos, y pensábamos que había pasado lo peor… verdad?

Cuando me vi, estaba la señora empujando el segundo bowl a mi boca sin cansancio, hasta que no quedara una gota, ya iba por el segundo bowl!!! Tiago había tomado la cámara hacía un rato atrás para escapar de la situación y disimuladamente se alejó. Obviamente no iba a pasar desapercibido. La familia lo llamó para tomar su tercer bowl de airag del día.

Las señoras de unos 50 y tantos años nos decían que se veían jóvenes porque tomaban airag muy seguido y que era bueno para la salud (como todo en Mongolia jajajajj). Nos mostraban su piel sin arrugas… en mi caso prefiero cultivarlas de a poco antes de tomar airag.

Cuando nos estaban ofreciendo el 3er y 4to bow de airag, la Maam nos defendía diciendo “si no queríeren tomarlo, estaba bien”, ”su cuerpo no está acostumbrado al airag”y se reía. Esta vez tuvimos que decir que no ya que en el próximo seguro vomitábamos. Ellos no quedaron conforme con nuestra respuesta pero lo aceptaron de buena voluntad, nos despedimos de ellos y subiéndose a su auto se alejaron perdiéndose en el árido terreno. Entramos al restaurante, casi nadie pensando en comer después del airag pero queriendo cambiar el sabor. Al parecer fue mala idea comer cualquier cosa después del airag. Todos sentados en el auto, se podían ver las caras de mareo y escuchar las tripas de cada uno. Mi estado de malestar comenzó ese día justo después del exceso de airag.

En el camino paramos nuevamente en casa de una familia local para que Idre recibiera ayuda por lo del auto y en eso mientras todos estaban en el auto, me bajé para compartir con los niños que estaba afuera, compartimos un ratito y en eso la mayor de las niñas desde el ger me llama haciendo el gesto de tomar algo y diciéndome que fuera y repetía airag”. En ese momento pensé que si tomaba otro moriría. Mi estómago comenzó a revolverse aun más y para mi suerte Idre estaba subiéndose al auto para seguir camino, así que le agradecí escapando rápidamente y haciendo señas con mis manos.

Nomad family

El efecto del airag fue casi inmediato. Por suerte paramos en un pueblo para que Idre continuara trabajando en la reparación del auto mientras nosotros buscábamos baño. Obviamente no encontramos más que una maloliente y vieja letrina de madera en medio del pueblo, pero no nos quedó de otra.

Ese día seguimos hacia Orkhon valley. En la zona central había llovido bastante esos días así que nos tocó pasar por algunos riachuelos en el auto. El paisaje volvió a cambiar y continuamos caminos entre verdes montañas, mucho pasto, alguno que otro ger, algunas personas andando en moto, otros a caballo y un enorme y lindo arcoíris a lo lejos.

Ya llevábamos 3 días sin ducharnos asi que esperábamos que nuestro campamento tuviera duchas esta vez. Y para mi mala suerte no tenía ni baños ni duchas, nuevamente solo letrinas. Ese día llegue en mal estado al campamento, con mucho asco y malestar. La chica que todo lo alegaba estaba de cumpleaños ese día y como todos los otros días nos hizo la estadía complicada alegando por todo. Mientras ella repartía la torta que se había comprado, yo no quería mas que dormir y esperar que fuera de día. Nuestra letrina quedaba lejos del campamento, eran baños sin puerta tipo establos, sucios y llenos de arañas y diseños naturales en las paredes, horribles!

La Maam con sus secretos de naturaleza, hirvió el vino natural que habíamos hecho y me dijo que lo tomara, que era bueno para el estómago. Así que lo tomé e intenté dormir. Esa noche hizo mucho frio! Tanto que a cada cierto rato nos despertábamos, encendíamos la linterna, nos abrigábamos y volvíamos a dormir. Fue de las noches mas frías que pasé en mi vida.

Día 8 y 9: Karakhorum y un granizado día

Después de pasar una descompuesta y fría noche, despertamos ese día en nuestro ger con un calorcito bastante agradable. Abrí mis ojos y ahí estaba la Maam echándole leña a la chimenea que estaba el centro del ger. Se iba calentando poco a poco el lugar y comenzó a salir olor a carne y vino hervido. Ese día desayuné arroz blanco sin sal y vino hervido natural. Ese día comencé de a poco a sentirme mejor y Tiago cada vez peor.

Comenzamos nuestro paseo hacia las cascadas, caminamos unos 45 minutos hasta encontrarnos de frente con ellas. Si bien, la cascada no era muy grande, era bastante bonita y acogedora. Vimos cómo iban llegando turistas locales a sacarse fotos desde lo alto de la cascada. Caminamos bordeando el río y nos sentamos a descansar sobre las rocas y sintiendo el cálido solcito que nos acompañaba ese día.

Orkhon waterfalls

La Maam desde lo lejos nos hizo señas para continuar con nuestro viaje y luego de largas horas de camino arriba del auto, llegamos a Karakhorum, a un campamento con baños y duchas normales! Al fiiiiiiin!!! Obviamente lo primero que hicimos fue ducharnos. después de 4 días era lo que más queríamos. Los baños no tenían puertas, solo los cubría una delgada cortina, pero por lo menos había baño. Las cosas cotidianas uno las empieza a agradecer después de 9 días en tour en Mongolia. Esa tarde llegó una enorme tormenta con granizos! Hasta los mongoles estaba sorprendidos de la lluvia. Allá llueve muy poco y siempre están en sequía, para ellos es muy bueno que caiga agua, así que no queda mas que agradecer la lluvia. Nos quedamos bajo techo ese día y aporvechamos de compartir con una pareja de chicos argentinos que habíamos conocidos unas semanas atrás en Hohhot aplicando para la visa de Mongolia.

Cuando nos fuimos a dormir en nuestro ger privado y colorido, miramos al techo y habían unas 15 arañas en el y no nos quedó remedio que taparnos completamente y dormir.

Al día siguiente, el día 9 la Maam había preparado un desayuno de campeones para despedir al ultimo día. Hizo sopa de fideos con carne, una masa frita con mantequilla de yak y empanadas fritas de cordero.

Tiago aun venía con el efecto post airag así que lucía algo pálido y descompuesto esa mañana. El le comentó a la Maam que no se sentía bien a lo que la Maam le responde “come empanadas fritas de cordero, son buenas para el estómago”. El desayuno estaba delicioso pero algo pesado.

Ese día nos dirigimos al monasterio de Erden Zuu con 3 chicas de Hong Kong que se nos unieron ese día al tour. Estacionamos fuera de la gran muralla blanca compuesta con 108 estupas, número sagrado en Mongolia. Entramos en una enorme puerta entre las estupas y desde la entrada podía verse lo que en algún momento fue el monasterio de la antigua capital de Mongolia. Así como el montasterio de Ongi, el de Erden Zuu, solo quedan cenizas y algunas estructuras reconstruidas. El monasterio fue fundado el año 1585 para que monjes pudieran estudiar y practicar el budismo tibetano. En el 1688 durante la guerra entre Dzungar y la disnastía Qin, personas locales dañaron algunas estructuras de madera. En el siglo XVIII fue reconstruido y alrededor del 1872 ya estaba formado por 62 templos y albergaba a más de 1000 monjes.

En 1939, tal como ocurrió con otros monasterios, el gobierno comunista liderado por Khorloogiin Choibalsan, ordenó matar y arrestar a los monjes. De esta guerra lo que quedan son 3 pequeños templos, 1 templo más grande, una enorme estupa en el centro del monasterio y la muralla con las 108 estupas. En 1944 Stalin presionó al gobierno mongol para mantener el monasterio y convertirlo en una atracción turística y por sobretodo para probar que el régimen comunista permitía la libertad de la religión. En los años 90’ junto con la caída del comunismo, Ereden Zuu fue devuelto a los lamas y hoy es un monasterio activo y abierto al turismo. Ese día en Erden Zuu tuvimos la suerte de presenciar una ceremonia de budismo tibetano. Entramos por la puerta de madera y hierro y cruzamos el pequeño jardín. Vimos a los turistas reunidos en la puerta, nos acercamos y pasamos entre ellos para escuchar a los monjes repetir sin parar sus oraciones a modo de canto. Estaban frente al altar formando dos lineas una frente a la otra. Desde la puerta veíamos una imagen de Buda en el altar y de perfil unos 8 monjes por lado. De vez en cuando hacían sonar algún instrumento como tambor o campana. Todos estaban con sus túnicas rojas y cinturón naranjo amarrado en la cintura. A pesar de estar muy concentrados en ocasiones miraban de reojo a los turistas que estábamos en la entrada. Las personas practicantes del budismo se paraban en dirección al altar, hacían una reverencia y luego alzaban sus manos al cielo en forma de rezo, luego se hincaban, agachaban su cabeza y como un saludo al sol se estiraban rápidamente en el suelo hasta quedar acostados con la frente casi tocando el suelo y con las manos y brazos estiradas pasando por los lados de su cabeza. Luego se paraban y caminando hacia el altar pasaban entre las dos filas de monjes. A pesar de la gran cantidad de turistas reunidos en ese pequeño espacio, aun se podía disfrutar de la paz y tranquilidad de ese lugar. A paso lento retrocedimos hasta salir del templo.

El terreno de Erden Zuu desde la puerta se ve super descuidado, ves el seco pasto amarillo sin cortar como si fuese un lugar deshabitado y abandonado. Las construcciones están muy bien mantenidas y entre ellos hay un museo con algunas habitaciones dispuestas como templos, con algunos objetos sagrados para ellos. Los 3 mini templo

s decorados con algunos Buda dorados en su interior, algunos géneros coloridos colgando, y detalles de dragones y serpientes dibujados en los pilares de madera naranjos y rojos. Justo al frente de los 3 templos habían unas 4 pequeñas habitaciones con algunos cueros pintados con dibujos de dioses/ guardianes y algunos escritos antiguos.

Saliendo del museo se veía una gran estupa blanca, donde las personas se ponían frente a ella y hacían el mismo movimiento a modo de rezo que hacían dentro del templo principal en la ceremonia que habíamos presenciado.

Praying in Erdene Zuu

Dejamos la antigua capital de Mongolia y continuamos a nuestro último destino, semi gobi. La verdad es que el tiempo que pasamos ahí fue casi nada. Las chicas de Hong Kong iban a hacer su paseo en camello cuando de repente llego lluvia y ese fue nuestro paso por semi gobi. Lo interesante de ese lugar es que une paisajes de la zona central con el extenso desierto con dunas de arena.

Ese día Llegamos a Ulaan baatar con efecto post airag y tardamos como 5 días en recuperarnos pero valió la pena. Es de los mejores viajes que hemos hecho, lleno de sorpresas, aprendizajes y experiencias! Nuestros agradecimientos a Travel Mongolia por darnos un tour atípico, a la Maam y Tumro que cuidaron de nosotros con mucho amor, a Idre que fue un excelente chofer, al grupo de hermosas chicas que nos acompañaron en este viaje, a las personas que nos recibieron de puertas abiertas en sus casas (familias nómades y amigos de la Maam), personas del hospital y todas los que compartieron con nosotros e hicieron de este viaje de los mejores.

Tags : backpackingbudgetdesiertomongoliatourTravellingviajes

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